sábado, 3 de noviembre de 2007

Cómo Usar la Inteligencia Emocional

La inteligencia emocional, escribe Daniel Goleman, es la capacidad de reconocer nuestros sentimientos y los de los demás, para motivarnos y manejar adecuadamente las emociones, tanto en beneficio propio como en nuestras relaciones. La gente que tiene altos niveles de inteligencia emocional puede tratar a empleados conflictivos con más facilidad, y evitar convertirse en un empleado problemático.
¿La IE se puede aprender? Efectivamente, dice el autor, pero no mediante técnicas convencionales de enseñanza. El aprendizaje debe vincularse con las fortalezas y debilidades individuales, y reforzarse con cambios de conducta a lo largo del tiempo. Y muchas veces funciona mejor si es autodirgido. Una contadora que menciona Goleman, por ejemplo, reconoció que tendía a encolerizarse cuando era criticada, y que decía cosas que luego la avergonzaban. Mientras cursaba un Executive MBA decidió hacer frente a su debilidad mediante una serie de pasos, entre los que se contaron:

Aprender y dominar técnicas para mejorar su autocontrol -anticipar situaciones que disparaban sus propias emociones, por ejemplo-, y prepararse a sí misma para no descontrolarse. Recordar que la mayor parte de las críticas es, en realidad, feedback constructivo.

Practicar y ensayar mentalmente estas respuestas con la mayor asiduidad posible.

Simular situaciones conflictivas con sus compañeros de estudio, de modo tal de encontrar nuevas estrategias de autocontrol.

Pedirle a un compañero del equipo que le hiciera una señal si la veía inflexible, terca o exagerada.

Estas habilidades, apunta Goleman, se enseñan cada vez más en las escuelas de negocios.

Fuente: Management Update

COMPETENCIAS EMOCIONALES

Cada una de las 5 Habilidades Prácticas de la Inteligencia Emocional, fueron a su vez subdividas, por el Dr. Daniel Goleman, en diferentes competencias. Estas capacidades son:

1) Autoconciencia: Implica reconocer los propios estados de ánimo, los recursos y las intuiciones. Las competencias emocionales que dependen de la autoconciencia son:

- Conciencia emocional: identificar las propias emociones y los efectos que pueden tener.

- Correcta autovaloración: conocer las propias fortalezas y sus limitaciones.

- Autoconfianza: un fuerte sentido del propio valor y capacidad.

2) Autorregulación: Se refiere a manejar los propios estados de ánimo, impulsos y recursos. Las competencias emocionales que dependen de la autorregulación son:

- Autocontrol: mantener vigiladas las emociones perturbadoras y los impulsos.

- Confiabilidad: mantener estándares adecuados de honestidad e integridad.

- Conciencia: asumir las responsabilidades del propio desempeño laboral.

- Adaptabilidad: flexibilidad en el manejo de las situaciones de cambio.

- Innovación: sentirse cómodo con la nueva información, las nuevas ideas y las nuevas situaciones.

3) Motivación: Se refiere a las tendencias emocionales que guían o facilitan el cumplimiento de las metas establecidas.

- Impulso de logro: esfuerzo por mejorar o alcanzar un estándar de excelencia laboral.

- Compromiso: matricularse con las metas del grupo u organización.

- Iniciativa: disponibilidad para reaccionar ante las oportunidades.

- Optimismo: persistencia en la persecución de los objetivos, a pesar de los obstáculos y retrocesos que puedan presentarse.

4) Empatía: Implica tener conciencia de los sentimientos, necesidades y preocupaciones de los otros.

- Comprensión de los otros: darse cuenta de los sentimientos y perspectivas de los compañeros de trabajo.

- Desarrollar a los otros: estar al tanto de las necesidades de desarrollo del resto y reforzar sus habilidades.

- Servicio de orientación: anticipar, reconocer y satisfacer las necesidades reales del cliente.

- Potenciar la diversidad: cultivar las oportunidades laborales a través de distintos tipos de personas.

- Conciencia política: ser capaz de leer las corrientes emocionales del grupo, así como el poder de las relaciones entre sus miembros.

5) Destrezas sociales: Implica ser un experto para inducir respuestas deseadas en los otros. Este objetivo depende de las siguientes capacidades emocionales:

- Influencia: idear efectivas tácticas de persuasión.

- Comunicación: saber escuchar abiertamente al resto y elaborar mensajes convincentes.

- Manejo de conflictos: saber negociar y resolver los desacuerdos que se presenten dentro del equipo de trabajo.

- Liderazgo: capacidad de inspirar y guiar a los individuos y al grupo en su conjunto.

- Catalizador del cambio: iniciador o administrador de las situaciones nuevas.

- Constructor de lazos: alimentar y reforzar las relaciones interpersonales dentro del grupo.

- Colaboración y cooperación: trabajar con otros para alcanzar metas compartidas.

- Capacidades de equipo: ser capaz de crear sinergia para la persecución de metas colectivas.

LIDERAZGO: Lelio Lambertini, el legado de un referente industrial

La industria nacional y, en especial, la del interior del país han perdido a uno de sus impulsores.

Falleció en la ciudad de Bell Ville, Lelio Lambertini.

Era un hombre que, conocedor pleno de las labores agrícolas, sabía llevar el concepto intrínseco de las necesidades y plasmarlo en acciones en la empresa, en los productos, en los dispositivos, en las recomendaciones y en la tecnología. Innovador e impulsor de la continua renovación de las tecnologías para el hombre de campo.

Estuvo en todas las trincheras de la fábrica Mainero, que va camino al siglo de permanencia en el país. Se dedicó a producir, a mejorar productos, a sistematizar, a mejorar procesos, a tener como premisa de todos los días "la mejora de la calidad".

Su prolífica labor estuvo en la manufactura y en la dirección de la empresa, así como también en la actividad gremial-empresaria, donde desarrolló una intensa actividad tanto en lo regional como en el orden nacional. Participó de diversas cámaras, en especial de Cafma (Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola) y fue un defensor a ultranza de la posibilidad de integrar todo el sistema de partes y piezas para la producción local, de manera tal que ello incrementara la ocupación.

Fue un buen compañero de trabajo porque siempre valorizó la relación humana. Fue un hombre solícito y generoso porque además de sus tareas en la empresa, se brindó a diversas entidades de bien público en el medio.

Siempre estuvo con el pie en el acelerador para encarar acciones que potenciaran la industria del interior y que, asociada a la productividad del campo, pudieran constituir un "círculo virtuoso" de más producción, mayor inversión y pleno empleo.

Nunca escatimó esfuerzos. No midió horas de labor, ni viajes, ni gestiones, ni acciones. Su norte era hacer o impulsar a los otros para que también hicieran, tanto en la fábrica como en la actividad empresaria o junto a sus pares en todo lo que apoyara a la producción nacional y a la industria local.

En Mainero ocupó diversos cargos: director, vicepresidente, presidente, pero más que como uno de los accionistas o ejecutivos se lo recordará siempre por su hiperactividad permanente en pos del desarrollo de la compañía.

En Mainero, los directores, funcionarios, empleados y obreros lo recordarán siempre como el motor de muchas iniciativas y como el hombre leal que quería lo mejor para el país y su ciudad.

Si bien se ha perdido un hombre de valía, quedan sus enseñanzas que podrán ayudar a multiplicar todas estas ideas, ya que la cadena agroalimentaria de la Argentina enlaza fuertemente lo agrícola-ganadero, la actividad láctea y la fabricación de maquinaria agrícola, que tienen la virtud de multiplicar puestos de trabajo.

El mejor homenaje a brindar a Lelio Lambertini será precisamente "agregar valor" a esta cadena productiva con más máquinas, más hombres trabajando, más productos exportados, más horas laborales, pues la dignificación del hombre viene con el hacer de todos los días y el esfuerzo reconocido, para que la mejora de la calidad de vida de la población sea una realidad y no meras declamaciones voluntaristas.

Por: Carlos O. Mainero Presidente de Carlos Mainero y Cía.

Fuente: La Voz del Interior

Fecha: 2-11-2007